Por Gabriel Díaz
Latinoamérica, en los últimos años, se ha sumergido en un período de cambios, tanto en sus relaciones diplomáticas como en su panorama político. Algunos países han comenzado a dejar de lado a Estados Unidos para acercarse al gigante chino, que ha estado avanzando con rapidez en la región durante los últimos años.
Al igual que China ha avanzado en Latinoamérica, los políticos del espectro ideológico de la izquierda también lo han hecho. Según datos de DW, para el año 2022 los países de Latinoamérica que estaban siendo dirigidos por mandatarios de izquierda eran México, Honduras, Nicaragua, Colombia, Venezuela, Perú, Bolivia, Chile y Argentina, quedando en el centro del espectro político República Dominicana, Costa Rica y Panamá.
Hoy en día, a tan solo tres años después, el panorama es bastante diferente. En los últimos tres años se ha desatado lo que muchos han denominado la “ola de la derecha”. Los países que conforman Latinoamérica han estado sumergidos en profundos cambios sociales, cambios en los cuales los pueblos se han cansado del modelo de gobierno de la izquierda y de los diversos problemas que estos gobiernos han desencadenado en cada uno de los países de la región, lo cual le ha costado bastante a la izquierda latinoamericana.
Actualmente, el mapa político de Latinoamérica da un giro sin precedentes hacia la derecha, con el ascenso de figuras como Javier Milei en Argentina y Nayib Bukele en El Salvador, quienes han sido clave en esta nueva ola política.

El panorama actual en Latinoamérica en 2025 es el siguiente: José Raúl Paulino en Panamá, Nayib Bukele en El Salvador, Rodrigo Chaves Robles en Costa Rica, Daniel Noboa en Ecuador, José Jeri en Perú, Rodrigo Paz en Bolivia, Javier Milei en Argentina y Santiago Peña en Paraguay. A estos se suman los dos últimos presidentes electos recientemente: José Antonio Kast en Chile y Tito Asfura en Honduras, mejor conocido como “Papi a la Orden”. Esto da un total de diez presidentes de derecha en Latinoamérica.
A este contexto se suma la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca. Si bien Estados Unidos no pertenece a Latinoamérica, juega un papel fundamental en esta ola de la derecha que se vive en el continente.
Sin dudas, el panorama político actual dará mucho de qué hablar en los próximos años, principalmente en Colombia, donde se celebrarán elecciones presidenciales en 2026. Esta elección será de suma importancia, ya que podría mantener a Colombia como un país de izquierda o, por el contrario, sumarlo a la ola de la derecha junto al resto de países de la región.
Ante este escenario, surgen preguntas inevitables: ¿será este el fin de la izquierda en Latinoamérica? ¿Podrá la derecha seguir expandiéndose en los demás países del continente? Estas respuestas solo las dará el tiempo.













































