Este martes, la infraestructura de internet sufrió un nuevo sobresalto global.
La empresa estadounidense Cloudflare, que según cálculos gestiona alrededor de una quinta parte del tráfico web mundial, reconoció una «degradación del servicio interno» provocada por un pico de tráfico inusual.
Como consecuencia, plataformas como X (antes Twitter), ChatGPT y varias otras quedaron inaccesibles para usuarios en distintos puntos del planeta.
















































