Las autoridades de China han impuesto este viernes un paquete de sanciones contra una veintena de empresas relacionadas con la industria militar estadounidense en represalia por la venta de armamento a Taiwán, un territorio al que Pekín considera una provincia más bajo su soberanía.
El Ministerio de Exteriores del país asiático ha indicado en un comunicado que estas medidas de restricción también afectarán a una decena de «directivos» de compañías, quienes han sido acusados de estar «involucrados en el suministro de estas armas» durante los últimos años.
















































